martes, 24 de diciembre de 2013

Capítulo 3. Familia Me voy.

Era viernes en la noche, mis padres llegaron del trabajo y mis hermanos estaban jugando un tonto juego de fútbol vía on line en la Xbox.  

Mi mamá grita que la cena estaba servida y que dejáramos de holgazanear para que comiéramos juntos- Este era el momento- sin pensarlo salí de mi habitación y cuando llegue al comedor los vi a todos sentados y me entro el pánico. Tomo unos segundo para respirar y poner una sonrisa relajada en mi cara.
Cristian, mi hermano del medio hablo- Que te pasa tonta?- me quede pensando y dije- Nada, imbécil.- y le saque la lengua. Casi todos los días, nos hablamos así como niños pequeños que no se saben comportar. Él es un año y medio menor que yo, por lo que la mayoría de mis recuerdos los tengo con él, por lo que no siempre nos soportamos, pero lo amo y me estresa a la vez. Pero quien no pelea con sus hermanos? es algo totalmente normal. 
Fernando, mi hermano pequeño- tiene 16 años pero sigue siendo mi pequeño idiota bebe- opino respecto a nuestra discusión diciendo- cállense par de tontos, todos los días es lo mismo.- Lo mire expectante creyendo que sabía algo, pero cuando no continuo, me relaje en mi silla.
Mis padres entraron en escena con la comida justo a tiempo.
Mientras mi madre servía y dejaba todo en orden, espere a que todos estuviéramos callados y lance la bomba.

-Mamá, Papá, pasteles, tengo que contarles algo- todos me miraron dubitativos.
Cristian fue el primero en hablar y dijo - weona está embarazada? no lo puedo creer. Quien es padre?- todo quedamos en shock y yo solté- no idiota, ni siquiera estoy pololeando, ni que fuera la virgen María y me visitará el espíritu santo. 
Mi padre hablo y dijo- Maka que está pasando y contrala tu vocabulario.
Yo me sonroje y continúe- Bueno, todos ustedes saben que estoy aburrida de Santiago, me estoy ahogando y necesito salir de aquí, por lo que pensé en irme a recorrer los alrededores y eso- mi voz se fe callando mientras mi madre me miraba con preocupación.
Mamá dijo- Te paso algo, por lo que quieres arrancar?
Yo inmediatamente dije- No, por supuesto que no. pero tú sabes que ha sido un año malditamente cansador y quiera salir de aquí, simplemente eso. Una aventura con cuidado y responsabilidad los llamare todos los días.
Papá se puso serio- con quien vas? y por cuánto tiempo?
Yo lo mire y dude, pero con confianza dije- Sola, iré sola y sobre el tiempo, no lo sé, tal vez, unos días? semanas? meses? pero estare aquí para la universidad y todo lo que viene, lo prometo, me cuidare y portare bien. Puedo cierto? - sabía que con mis 24 años, no necesitaba su permiso, pero aun vivía en su casa y comía su comida, me mantenían de cierta manera y que se yo. Era necesario su aprobación.
Mamá pego un grito ahogado, pero se apresuró a decir- Estas loca? enserio Makarena, no sé qué pasa por tu cabeza la mitad del tiempo, no puedo creer que esas ideas se te creen por ti sola. Cuéntanos, que pasa.
Fernando se metió y dijo- Bakan, puedo usar tu notebook mientras no estés? o te lo llevaras? y tráeme regalos de donde vayas, algo genial o te lo tirare por la cabeza, nada de postales y esas antigüedades.
Cristian agrego- está loca, nunca se va a ir, ustedes le creen? solo está haciendo un berrinche, es muy mediocre para tomar una decisión tan grande y hacer lo que desea, muy miedosa y cómoda, no te doy más de tres días.
Me decepcione al escuchar eso. Es verdad, soy de esas personas que toman las peores decisiones en la vida y que hago locuras sin pensar, pero de verdad anhelaba este viaje.
Sí que me erguí en  mí silla y junte mis manos en mi regalos, me puse seria y saque toda la confianza que estaba dentro de mi ser y les dije- Familia me voy. se que es egoísta pero necesito este respiro, soy joven y tengo que vivir un poco antes de que todo vuelva a la rutina, sino me volveré loca de verdad y no sera lindo soportarme.- y agregue- Necesito hacer esto sola, porque quiero y puedo. no necesito a nadie ni quiero a nadie a mi lado para experimentar este viaje. soy feliz así, sean felices por mi, sí?


Capítulo 2. Los preparativos.

Anoche no pude dormir bien, no sabía cómo decirle a mis padres que me irían sin que se preocupaban. El eufemismo del año por cierto, porque los padres - la mayoría de ellos- se preocupaban de sus hijos. Los míos no eran la excepción, por supuesto. Sí que tenía una pequeña lista que completar antes de dar el gran golpe.

Lista.
1. Cerrar las redes sociales. Puto Facebook. 
2. Recargar mi celular con música para el camino.
3. Elegir los elementos necesarios para llevar. 
4. contar y distribuir mi pequeño presupuesto monetario.
5. hablar con mi jefa y contarle que estaría afuera por un tiempo.
6. HABLAR CON MI FAMILIA.

Mierda, no quiera que llegara el último punto de mis lista, sí que me tome dos días para poner en orden mis cosas antes de partir. 
El punto número uno, fue mucho más difícil de lo que pensé. Nunca me importaron las redes sociales, pero respaldar el montón de fotos que estaban en mi Facebook fue agobiante, sobre todo mirar y remontarme a un tiempo pasado con gente que alguna vez considere mis amigos y que ahora producto de la vida simplemente ya no lo eran tanto. Luego echar un rápido vistazo a los múltiples comentarios y por fin. Cerrar la cuenta. Un peso de encima. Si alguien quería ponerse en contacto conmigo, simplemente tenían que llamar a mi celular o no? para eso los crearon. Y si no tenían el número, bueno lo conseguirían. La verdad, no me importaba.

La música fue más simple. Tener un listado de mis bandas favoritas y canciones que realmente las adoraba, se encontraban en mi computar sí que no fue un mayor problema.

Que elegir para llevar... obvio que mis janes, unas poleras, ropa interior, polerones y una parca. El sur de Chile puede ser una mierda cuando quiere. Pero vale la pena el frió, porque es hermoso.

Con el dinero tuve un problema, ya que todo esto fue improvisado y loco, no tenía mucho sí que, supe en ese instante que tendría que desplegar mi amplio currículo como garzona, empaquetadora de super, animadora de fiestas infantiles, promotora, etc. para conseguir dinero cuando viaje. Trabajar es una mierda, pero todo sea por la meta de este viaje.

Me salte la parte de la jefa porque no me entusiasmaba lidiar con ello, simplemente lo postergue para la vuelta. 

Lo que temía la conversación.


Capitulo uno. El estrés

Después de un año mil atareado y lleno de novedosas oportunidades, quería dejar todo atrás. Amo a mi familia y son todo para mí, pero hasta de ellos quería estar lejos un rato. Luego de perder a unas cuantas amistades realmente importante a lo largo de estos meses, solo quería enfocarme en mí. En aprovechar mi vida, no quería que mi futuro se construyera sin vivir lo suficiente como para tener recuerdos espectaculares a los que recurrir a la hora de un descanso por el estrés de la universidad, del trabajo, de la vida.
Siempre he pensado que las personas podemos conseguir todo lo que deseamos, si nos proponemos y trabajamos en ello. Pero quedarse allí en el camino y encasillarse en una misma vía, no era mi estilo. Y estar tan empaquetada y haciendo lo moralmente correcto apestaba. Necesitaba aire, gritar y saltar todo que quisiera sin sentir vergüenza ni mirar la aprobación de los demás.
Cuando era pequeña siempre desee crecer rápido, quiera vivir la vida que deseara sin importar nada. Pero ahora soy mayor, añoro los años en los que iba al colegio y no tenía más responsabilidad que estudiar y pelar con mis amigas sobre algún acontecimiento que generalmente ocurrió con algún chico. Pero hoy todo es distinto, trabajar para pagarme la universidad es agotador, estudiar para mis pruebas y ser una buena persona tiempo completo es agotador.
Sí que tome una decisión, si fue algo egoísta pero me importaba un rábano.

Me iría lejos, a vivir mi vida como yo quiera, deseaba conocer, viajar y experimentar todo lo que no pude por la responsabilidad que tenía, pero ahora estaba de vacaciones y tenía dos meses para cumplir mi meta.

Sinopsis



Pequeña historia fantástica sobre una joven queriendo escapar de su presente y solo disfrutar de todo lo que pueda alcanzar antes de que comiencen sus clases de la universidad.